Reconocer un ictus cerebral puede salvar vidas

Desgraciadamente las consecuencias de muchos factores de nuestra vida, o quizás sea la arbitrariedad de nuestra existencia hace que mucha gente llegue a sufrir lo que se denomina como ictus cerebral, muchos lo reconocerán como derrame cerebral o tal vez infarto cerebral, otros como embolia (aunque no me gusta nada esa palabra)

El caso es que las manifestaciones de esta enfermedad a veces no se hace visible hasta cuando ya es casi irremediable, por ello es vital conocer la enfermedad de cerca y reconocer sobre todo sus síntomas, con el objetivo de poder actuar cuanto antes y poder incluso salvar la vida de aquella persona que lo padezca.

Para que conozcas un poco mejor esta terrible enfermedad el ictus es la tercera causa más común en la muerte de la población mayor, se caracteriza por la parálisis de las funciones del cerebro y por tanto la imposibilidad de que la persona se valga por sí misma.

Esto acarrea una depresión enorme entre los que rodean a la persona además de la incapacidad.

Ante la nulidad del cerebro se ve mermado el flujo de glucosa y oxígeno necesario para el buen funcionamiento de todo nuestro organismo por lo que las secuelas llegan a ser muy importantes.

 

Síntomas importantes para reconocer un ictus

 

Ictus cerebralVeamos algunos síntomas que pueden despertar nuestra atención y por supuesto la reacción.

–          Pérdida de memoria con una acusada falta de conciencia

–          Disminución de la capacidad para poder valerse por sí misma

–          Disminuye el interés por las actividades rutinarias

–          Entumecimiento, hormigueo en algunas partes del cuerpo

–          Dificultad para hablar

–          Dificultad para comer

–          Cambios repentinos de humor, llorar con facilidad seguido de una risa exagerada

–          De golpe se siente un dolor de cabeza intenso acompañado también de un posible dolor en la cara o incluso vómitos.

–          Confusión en general, desorientación.

 

Pruebas claras

Ictus cerebralY como signos más fáciles, pruebas que puedes hacerle a una persona para confirmarlo son tan sencillos como pedirle que levante los brazos o sonría, si una parte del cuerpo se queda algo más mermada que la otra significa que debes acudir rápidamente al hospital.

Es verdad que muchos de los síntomas antes comentados pueden darse en algún otro tipo de patologías, pero el consejo es siempre confirmar los resultados, pues en este tipo de patologías es mejor equivocarse y pecar de precavidos que dejar pasar la oportunidad de poder frenar algo que puede ser mucho más grave.

También existen casos en los que afortunadamente el ictus no causa ninguna secuela, bien porque se ha corregido rápidamente y porque además se han seguido una serie de terapias que han conseguido paliar cualquier resto de la enfermedad.