Los mejores remedios caseros resfriados, lucha contra los mocos

La época invernal con los cambios de temperatura y el frío es la época por excelencia de los resfriados o también denominados catarros de vías altas. Este tipo de infecciones de las vías respiratorias se caracteriza por varios síntomas, entre ellos se encuentran la fiebre, el malestar general, dolor muscular, dolor de cabeza, congestión y aumento de la mucosidad. Si huyes de las medicinas para tratar los síntomas leves de los refriados puedes tomar nota de los mejores remedios caseros resfriados.

Para combatir los tan temidos mocos consecuencia de los resfriados existen una serie de remedios ideales y fáciles de usar que nos ayudaran mucho con la congestión y mejoraran la fluidificación y expectoración de los mocos.

Remedios caseros contra los mocos

remedios caseros resfriadosEntre los remedios caseros más comunes se encuentran aquellos que tratan de aumentar la humedad en las fosas nasales y garganta, para de este modo ayudar a que el moco espeso se fluidifique y sea más fácilmente eliminado por el cuerpo humano.

Para ellos lo primero que debemos hacer es aumentar la ingesta de agua durante estos episodios, de esta forma estaremos bien hidratados y también se hidratarán los mocos, así serán más fácilmente eliminados. Del mismo modo podemos recurrir a aumentar la humedad ambiental de las habitaciones donde nos encontramos mediante el uso de humificadores, estos tendrán el mismo efecto ya mencionado.

Otra forma de actuar aumentando la hidratación y fluidificando los mocos es mediante la realización de vahos de vapor, para ellos podemos coger una olla y poner agua a hervir, le podemos hojas de eucaliptus y dejamos reposar un poco, nos tapamos la cabeza con una toalla y aspiramos el vapor y repetimos tantas veces como queramos, el alivio será inmediato.

Para los mocos que se encuentran en la garganta además de esto podemos realizar gárgaras de agua tibia con sal o de zumo de limón rebajado con agua y añadiéndole una cucharada de miel, de esta forma unimos el efecto antiséptico del ácido cítrico del limón más el afecto calmante y suavizante de la garganta de la miel.