Ir al dentista tranquilo

Cuando vamos al dentista nos preocupan muchas cosas. Empezamos a montarnos historias en la cabeza, que si nos va a doler, que si tengo muchas piezas afectadas, que si el dentista va a intentar timarme. Al final todo puede reducirse a que tienes una caries y te empastan la pieza y a casa.

Si es cierto en que existen casos en los que nos llevamos la sorpresa que el problema que tenemos es mayor y la pieza está muy afectada y es mejor la extracción. La recomendación de los odontólogos es que si es imprescindible quitar la pieza, nos pensemos muy seriamente el recurrir a los implantes dentales madrid, para evitar que se nos quede el hueco en la encía, que tanto nos afecta a la estética de la boca y que a la larga provoca que el resto de dientes se muevan y aquella ortodoncia que tanto tiempo y dinero nos costó se vaya al traste.

Cuando vamos al dentista girona debemos tomárnoslo con calma, lo más importante es confiar en el profesional que tienes delante y si además este te tranquiliza y te indica los pasos que va a seguir y como va a solucionar tu problema mejor. A todos cuando no sentamos en el sillón comienzan a sudarnos las manos y a pensar que nos va a doler, pero actualmente las técnicas odontológicas han avanzado mucho y rara son las ocasiones en las que el proceso duele. Recuerda que la salud bucodental es fundamental y que debemos asistir al dentista regularmente, por lo menos una vez cada seis meses para revisar nuestros dientes y en una de esta visitas aprovecha para realizarte una limpieza.

El otro día visité un dentista, el cual me dio muy buena sensación, porque hablando durante la visita me contó cuál era el procedimiento para la desinfección del instrumental que utilizan.

Miedo a los contagios

Dentista Leganés Esa es quizás la máxima preocupación para un paciente. La boca es el origen de muchas enfermedades, y a los dentistas vamos todos. Tú no sabes (ni siquiera lo sabe el dentista a no ser que el paciente le informe) qué enfermedad puede tener el anterior paciente, quizás SIDA, quizás hepatitis. La realidad es que el profesional se enfrenta a estos riesgos y han existido casos en los que estos médicos de la boca han sido infectados por algún paciente con estas enfermedades.

Es una realidad, está ahí pero acerquémonos a cómo desinfectan el instrumental no reciclable.

En primer lugar los profesionales que trabajen en una clínica odontológica han de utilizar guantes. Tanto para tratar al paciente como manipular el instrumental, antes y después. Antes de llevar a cabo el proceso de desinfección se tiene que lavar el instrumental. Se realiza un prelavado que es el paso en el que el dentista sumerge directamente el instrumental en una solución con un detergente especial. Después es el turno del lavado, secado y empacado.