Encuentra vitaminas en los herbolarios en Vallecas

Las vitaminas son indispensables para que el cuerpo mantenga su buen funcionamiento. Se encargan de contribuir con el trabajo concreto de las neuronas y todas las demás partes. Muchas de ellas en diversas presentaciones se encuentran en los herbolarios en Vallecas.

La falta de vitaminas puede producir desajustes en sus niveles, lo que causa hipo o hipervitaminosis. Muchas funcionan de la mano con otras, como las coenzima y estas ayudan a darle, además, la energía al cuerpo.

Tipos de vitaminas que se venden en los herbolarios

Algunos estudios han demostrado que el ser humano necesita alrededor de 13 vitaminas para optimizar las actividades propias del organismo. Muchas de ellas se encuentran en los alimentos, pero por diversos problemas no siempre se ingieren de manera adecuada.

Los herbolarios se encargan de sintetizarlas y facilitarlas a las personas para que las puedan consumir mediante cápsulas o pastillas, para así complementar la dieta diaria.  Dentro de los productos que venden en estas tiendas se pueden encontrar Vitamina A, B, E, K, magnesio, calcio, Zinc, hierro, B12, Selenio y otra gran variedad de minerales más.

Es recomendable que antes de acudir a una tienda conozca el propósito de cada una y en el caso de que se tenga deficiencia de alguna, es mejor obtenerla de manera inmediata. Además de los productos antes mencionados en los herbolarios es posible encontrar otra variedad de cosas, tales como artículos naturales para la cosmética, complementos alimentarios, semillas y germen de trigo.  

herbolarios en Vallecas

Vivir sanamente con productos de herbolarios en Vallecas

Pese a la gran invasión de productos farmacéuticos en el mercado, hoy en día es posible encontrar ciertos elementos para sanar y mantener la estabilidad de la salud del ser humano de forma natural. Esta es una alternativa muy buscada por aquellos que han decidido limpiar el organismo de sustancias tóxicas.

Para aquellos que se quieran unir a esta premisa tienen la posibilidad de encontrar todo lo necesario en los mejores herbolarios en Vallecas. Solo hay que buscar el que más le guste y dar paso a una vida equilibrada.

Insecticidas: contribuyendo con el rendimiento del cultivo

Los agricultores de hoy en día están más dispuestos a adquirir el conocimiento necesario con el objeto de que el cultivo prospere. En realidad, a veces se confunden sobre qué usar para maximizar la calidad del producto. Es primordial tener claro que el uso del tipo adecuado de insecticidas es muy importante. Son esenciales en el control de enfermedades de las plantas.

La agricultura se ha vuelto más coordinada debido a que cualquier cultivador prefiere calcular e invertir de la manera adecuada. Un producto excelente siempre está relacionado y conectado con empresas de exportación que tienen conexiones directas con la recaudación de ingresos, los cuales están simplemente conectados con la economía de diferentes países.

El advenimiento de los insecticidas sintéticos a mediados del siglo XX hizo que el control de plagas fuera mucho más efectivo, y siguen siendo fundamentales en la agricultura moderna. Al evitar las pérdidas de cosechas, elevar la calidad y reducir el coste de la siembra, aumentaron el rendimiento de los cultivos hasta en un 50 por ciento.

 

Insecticidas

 

Importancia de la protección contra plagas

Estos organismos pueden mitigar o dañar especies de cultivos. Reducen la densidad de la planta, causan retraso en su crecimiento y una menor capacidad de producción, perjudican las raíces y, de muchas otras maneras, merman el rendimiento del cultivo.

Una de las formas más comunes de eliminar plagas es usar los insecticidas. Por lo tanto, es imprescindible intervenir a tiempo, es la única manera de que la siembra prospere. La aplicación de productos efectivos es útil, porque puede reducir en gran medida la destrucción del cultivo.

Una clave de éxito en el manejo total de plagas, es el uso de insecticidas que son selectivos, es decir, orientados a bichos específicos, que presentan perfiles favorables de seguridad y amigables con el medio ambiente. Su aplicación proporciona a los productores herramientas eficaces para el control.

Remedios caseros para tratar la diarrea vírica

Uno de los aspectos que más debemos cuidar en el momento en que contraemos una diarrea vírica es la alimentación. Mantener el cuerpo bien hidratado será uno de nuestros principales objetivos, ya que el aumento del número de deposiciones (y, además, líquidas) hará que perdamos mucha más agua de lo habitual, así como sales y minerales esenciales para nuestro organismo. Por esta razón, aquí te traemos algunos alimentos y bebidas que sin duda alguna te servirán para aligerar los síntomas y que constituyen unos buenos remedios caseros a tener en cuenta para la diarrea.

Arroz

El arroz es uno de los clásicos para tratar la diarrea; este alimento es rico en almidón, lo cual nos ayudará a compactar las heces. Debe ser consumido en su forma más elemental, es decir, blanco (nada de integral u otras variantes), cocido y sin aceites ni ningún otro tipo de condimento. Como mucho se le pueden añadir unas gotitas de limón; en dietas muy estrictas en las que no podemos ingerir sólidos también es de mucha utilidad el mismo agua resultante de la cocción del arroz.

Limón

Otro de los imprescindibles para tratar la diarrea vírica es este cítrico con propiedades astringentes. Al evitar la pérdida de líquidos desde el mismo intestino se facilita la normalización del flujo de ácidos que recorre nuestro aparato digestivo. Debido a que el zumo de limón resulta sumamente ácido, resulta conveniente rebajarlo con agua; también es bueno añadir un poco de sal y de bicarbonato, de manera que así facilitamos la recuperación de minerales en el organismo.

Zanahoria

Puede que cuando pienses en las zanahorias lo primero que se te venga a la cabeza sean sus propiedades beneficiosas para la salud ocular; sin embargo, las ventajas de consumir este alimento no sólo se limitan a la vista, sino que también resulta una excelente opción para cuidar nuestro sistema digestivo cuando nos encontramos ante un episodio de diarrea. Consúmela cocida o en puré, mejor en compañía de un buen arroz blanco para acabar de rematar el menú; la patata también es un buen alimento en estas circunstancias, pero huye de verduras y hortalizas que sean crudas o de difícil digestión, como las ensaladas o la col.

Existen diversas variedades de tés que nos pueden ayudar cuando sufrimos diarrea, siendo uno de los modos caseros más fáciles y efectivos de tratar esta afección, que además nos ayuda a mantenernos hidratados. Y es que el té posee taninos con propiedades astringentes, de modo que resulta la bebida perfecta para acompañar a nuestra dieta especial. El té de manzanilla nos ayudará a tratar la inflamación intestinal, aunque el té negro y el té verde también servirán a nuestro propósito.

Hinojo

Otro remedio casero bebible es el líquido resultante al hervir semillas de hinojo. Esta hierba tiene muy buenos resultados en el tratamiento de afecciones del sistema digestivo tales como gases, hinchazón abdominal y, claro está, diarrea. Tan sólo hay que colar la mezcla y dejarla reposar unos minutos para que se enfríe y ¡listo!

Manzana

appleCuriosamente, la manzana es una fruta que nos sirve tanto para el estreñimiento como para la diarrea. Esto es posible gracias a la pectina, un tipo de fibra que funciona como regulador del aparato digestivo, de modo que es muy efectiva a la hora de retener el agua que hace líquidas las heces y así lograr ganar consistencia. La mejor manera de consumirla cuando se sufre de diarrea es asada, hervida o rallada; ingiérela cruda y con la piel cuando tus problemas digestivos estén relacionados con el estreñimiento.

Membrillo

Siguiendo la línea de la manzana, otro alimento que es rico en taninos (compuestos que son muy útiles en caso de diarrea dadas sus propiedades tanto astringentes como antiinflamatorias) es el membrillo. Este alimento también tiene pectina, de manera que favorece la ralentización del ritmo intestinal y, por consiguiente, supone un alivio y una mejora en los casos de diarrea vírica.

Yogur natural

Aunque a muchos pueda parecerle curioso, el yogur natural es un excelente alimento para combatir la diarrea dada la gran cantidad de bacterias beneficiosas para nuestro organismo que contiene. Precisamente, estas bacterias nos ayudan a regular y a cuidar de nuestra salud intestinal; sin embargo, durante estos episodios es importante evitar otros lácteos, como por ejemplo la leche o los quesos grasos.

Plátano

Otra de las frutas que nos sentarán de maravilla en caso de padecer diarrea es el plátano. Además de resultar una fruta muy fácil de comer, nos ayudará a reponer algunos de los minerales que perdemos durante todo el proceso gracias a su potasio. Las piezas deben consumirse lo más maduras posibles y nos servirá para endurecer las heces y aliviar los síntomas de la diarrea.

Carne

Pero no cualquier tipo de carne; hay algunas que puedes consumir sin riesgo a que agraven tu estado intestinal. Por ejemplo, una pechuga de pollo a la plancha te sentará de maravilla, o también los filetes de pavo o de ternera. Evita el uso de aceites y las carnes muy fibrosas como el cordero. El jamón cocido también es una muy buena opción, pero huye de los embutidos.

Como ves, existen muchos alimentos que puedes consumir a pesar de que tengas que controlar la dieta. Y sobre todo, recuerda que lo más importante es no forzar a tu cuerpo. En el período más agudo de la gastroenteritis tendrás una menor tolerancia a todo tipo de comidas; a medida que vayan transcurriendo los días podrás ir introduciendo nuevos alimentos a tu dieta para normalizar al cuerpo de cara a tu rutina habitual.

Hasta que no mejores es preferible evitar, ademá de los ya mencionados, toda una serie de alimentos que empeorarán tu estado: los alimentos ricos en grasas o condimentados, los frutos secos y las legumbres y los panes integrales son buenos ejemplos de ello. El modo en cómo cocines los platos también es muy importante: opta por técnicas como a la plancha, al horno, hervidos o al vapor, pero prescinde de guisados, fritos y rebozados.

 

Remedios caseros para bajar la fiebre

La fiebre es una señal de malestar más que una enfermedad en sí misma; es la respuesta natural del cuerpo a una infección. Las temperaturas elevadas aumentan las defensas inmunológicas. De hecho, las investigaciones demostraron que bajar la fiebre artificialmente interfiere con el proceso curativo.

Toma en cuenta que en el caso de los niños de menos de ocho años y, en especial, en los bebés, la fiebre es un indicador muy discutible de la severidad de la enfermedad. Los pequeños pueden estar muy enfermos aún con temperatura baja o normal. Por el contrario, pueden estar contentos y activos mientras están con bastante fiebre. Evalúa la enfermedad de tu hijo a través de su conducta, no según lo que indique el termómetro.

fiebreLa fiebre aumenta la necesidad de líquidos del cuerpo y suele provocar deshidratación, la cual, por sí misma, puede elevar la temperatura. Por lo tanto, bebe mucho líquido.

La fiebre incrementa también el ritmo metabólico. Puedes suplantar estas pérdidas energéticas con comidas nutritivas si el apetito lo permite, y en el caso de que el paciente sea un niño, dándole suplementos vitamínicos.

En general no es recomendable tomar medicinas que bajan la temperatura. De hecho, a veces es mejor dejar que la fiebre siga simplemente su curso.

Muchos médicos recomiendan acetominofeno cuando las temperaturas exceden los 39 grados y causan molestias y agotamiento físico. Por otro lado, no es muy recomendada la aspirina, en especial durante malestares virósicos. Consulta con tu médico antes de dar o tomar cualquier remedio para bajar la fiebre.Las mejores hierbas para la temperatura alta son:

El cálamo, suele ser buena cuando hay una fiebre por resfrío, efectivo cuando se está pálido, con temblores y frío.

El saúco y el milenrama ayudan en este tipo de fiebres pues incrementan la transpiración y hacen que el cuerpo se vaya enfriando a sí mismo. Si los diaforéticos (sustancias que ayudan a sudar) no alivian el malestar, utiliza hierbas que contengan salicilato, como corteza de álamo, pensamiento, corteza de sauce blanco o pirola.

Las semillas de avena, cálamo y manzanilla son útiles para el relax; las dos últimas con propiedades tanto reductoras de la fiebre como tranquilizantes.

La pasionaria ayuda a mejorar el insomnio que muchas veces causa la fiebre.

Intolerancia la lactosa e intolerancia a las proteínas

Es frecuente entre quienes desconocen el tema de las intolerancias confundir la intolerancia a la lactosa con la intolerancia a las proteínas lácteas. En el primero de los casos la persona no puede consumir leche ni sus derivados porque es incapaz de digerir la lactosa al carecer su intestino de lactasa, la enzima encargada de su digestión.

En el caso de la intolerancia al a proteína de la leche la persona no solo no puede tomar leche de vaca, tampoco puede tomar caseína entre otros componentes presentes en la leche y en algunos casos incluso no pueden tomar carne de ternera. Muchos bebés sufren intolerancia a la proteína de la leche de vaca, pero con la guía adecuada del médico y una vez que su estómago es más maduro pueden consumir leche con normalidad.

No obstante, algunas personas mantienen ese problema durante toda su vida y deben de ser muy cuidadosos en su dieta para evitar tener problemas digestivos y de piel a consecuencia de tomar proteínas lácteas por error. En el caso de los alérgicos las consecuencias son todavía más serias por lo que el cuidado debe de ser mucho mayor.

Si hablamos de la intolerancia a la lactosa una persona puede desarrollarla en cualquier momento de su vida, ya que su intestino puede dejar de producir lactasa por diferentes causas, incluidos cambios en la dieta. Muchos adultos que siempre han tomado leche con normalidad comienzan a sentir que esta les hace daño y al acudir al médico y realizarse las pruebas descubren que han desarrollado intolerancia.

Tampoco hay que confundir la intolerancia a la proteína de la leche de vaca con la alergia. Si un bebé es alérgico a la leche de vaca nada más consumirla aparecerán los síntomas, que serán bastante más fuertes por lo general que los de una intolerancia. En el caso de la intolerancia algunos niños tardan incluso una semana en mostrar síntomas, lo que hace más complicado detectar y diagnosticar este problema.

Mientras que un alérgico es alérgico y no tolera en absoluto las proteínas, un intolerante puede serlo en diferentes grados. Mientras que a algunos les salen ligeros sarpullidos otros pueden tener diarreas y en algunos casos todo esto acompañado además de cólicos.

Si se observa que cada vez que se consume leche o alguno de sus derivados se produce una reacción gástrica o en la piel lo mejor es acudir al médico para que se realicen las pruebas correspondientes.